Atento a la cantidad de azucar que llevan algunos productos

Que el azúcar en exceso no es bueno lo saben hasta los de Lepe, pero lo que mucha gente no sabe, es la cantidad de azúcar añadida que tienen los alimentos.

Y no me estoy refiriendo únicamente a los alimentos procesados y la comida rápida. Estoy hablando del pan, de los cereales de desayuno, de los vegetales en conserva, del jamón york, los batidos de frutas, etc., alimentos que consumimos a diario pensando que son "buenos" para nuestra salud.

En primer lugar, hay que diferenciar el tipo de azúcar que hay, ya que no todos son iguales: uno es el natural presente en un alimento, y otro es el añadido artificialmente a un producto para mejorar su sabor.

Controla el consumo de azucar

El azúcar natural de las frutas, por ejemplo, en su justa medida no es perjudicial para nuestra salud, ya que el azúcar también es necesario para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo, pero el azúcar refinado y procesado es un ingrediente muy dañino.

Por suerte, podemos alejarnos de este ingrediente lo máximo posible ¿Cómo? Pues principalmente leyendo los ingredientes de todos los productos que compramos.

En mi lista de la compra hay pan tostado. Leyendo las etiquetas me doy cuenta de que en la mayoría de las marcas está presente el azúcar entre sus ingredientes. Incluso con hasta 3-5 gramos por rebanada. Si te pones a pensar, esto es una barbaridad.

Mucha gente está confusa en cuanto al azúcar, y piensan que con no añadir demasiada cantidad al café o en el yogur, es suficiente. Pero luego se toman para desayunar un vaso de leche con cereales y se beben un zumo de frutas en tetrabrik.

La leche tiene su propio azúcar natural, pero si a esto le añadimos la cantidad de azúcar que tienen los cereales de desayuno y el zumo de frutas, estamos ingiriendo una bomba de azúcar que nuestro cuerpo tiene que procesar en poco tiempo. Y eso sólo es el desayuno.

El principal problema no es el azúcar en sí, sino los alimentos que tomamos y no asociamos con azúcar, los llamados azúcares ocultos.
Si te pones un día a mirarlo, te das cuenta de que a todo, (salvo los alimentos frescos: verduras, carnes, pescados, huevos, frutas, etc.) les añaden azúcar, en mayor o menos medida.

Y lo más complicado es encontrar un producto que no lo tenga. Yo por ejemplo vi que mi pan tostado lo llevaba, y cogí uno sin azúcar añadido. El sabor no es ni por asomo lo mismo, pero ese es su sabor, lo que tomaba antes era azúcar.
Y claro, si vas eliminando el azúcar añadido, te das cuenta de que las cosas saben muchísimo peor, o de que lo que antes tomabas era pan bañado en azúcar. ¿Cómo no va a estar bueno?

Y muchas veces tenemos alguna molestia, como gases o hinchazón, dolor en las articulaciones, dolores de cabeza, fatiga, incapacidad para perder peso, etc. y no lo asociamos a la gran cantidad de azúcar que nuestro organismo no sabe cómo procesar. Todo esto sin contar con el daño que le estamos haciendo a nuestro páncreas, que tiene que generar más insulina de la que debería.

La solución pasa por comer más alimentos frescos e integrales, como varias recetas para hacer con arroz integral, y desechar los productos procesados que tengan azúcar.

Resumiendo, el azúcar es tan dañino y perjudicial como la sal o el colesterol, pero no se está concienciando a la gente de ello. Los intereses económicos son más fuertes.

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