Velocity 2012: Una ausencia difícil de justificar que nos desprestigia como ciudad
A menudo damos cuenta en este blog de los numerosos retrocesos que en materia de movilidad se vienen sucediendo en Sevilla desde que el PP accedió a la Alcaldía. Pues bien, esta semana hemos vuelto a comprobar hasta dónde llega el profundo desinterés y el absoluto desprecio que el Gobierno de Zoido siente por este asunto, una vez confirmada la noticia de
que el Ayuntamiento hispalense no piensa ni acudir ni estar presente en el Congreso Mundial de Bicicleta Urbana “Velocity 2012” que estos días se celebra en Vancouver (Canadá).
Esta ausencia, que aún no ha sido explicada ni pública ni privadamente a los organizadores del encuentro, y que Izquierda Unida ha podido conocer tras plantear esta cuestión ante la Comisión municipal de Ruegos y Preguntas, supone un lamentable incumplimiento de los compromisos adquiridos por el Consistorio con este evento internacional que, como muchos sabrán, tuvimos el placer y el honor de acoger el año pasado en Sevilla con un éxito más que notable.
Hasta la fecha, la ciudad anfitriona de cada edición del Velocity asumía siempre una participación destacada en la Conferencia siguiente. Así las cosas, dado que Sevilla albergó el Congreso de 2011, estaba previsto que ahora, en Vancouver, pasáramos el testigo a los compañeros canadienses y ocupáramos el sitio que nos corresponde, conforme a las reglas de juego, en el Comité Director.
De hecho, lo acordado era que interviniéramos con una ponencia en el acto de apertura. Pero el PP, en un nuevo y absurdo
gesto de revanchismo contra las políticas de movilidad promovidas por el anterior Gobierno local, ha declinado la posibilidad de formar parte de esta cita. Y es que no sólo no se pronunciará la conferencia inicial, sino que, ni siquiera, se va a enviar a una delegación o a un solo representante de la ciudad al encuentro.
Hoy ya no me he podido callar y, en una nota de prensa, he manifestado la vergüenza ajena que en Izquierda Unida sufrimos cada vez que nos toca explicar en los foros internacionales el viraje tan negativo que se está produciendo en Sevilla a este respecto. Una embarazosa situación que, por otro lado, nadie entiende fuera de nuestras fronteras, máxime después de habernos convertido en los últimos tiempos en una indiscutible referencia mundial en materia de bicicleta urbana.
Conste que me hago cargo de que, con la que está cayendo, no acudir a un congreso de bicicleta urbana en Vancouver tampoco significa el fin del mundo. Pero en estos eventos también se consolida y se fortalece esa marca Sevilla que el PP suele abanderar con tanta frecuencia.
Y lo mismo que diferentes miembros del Gobierno local y funcionarios del Ayuntamiento sevillano han viajado recientemente a lugares tan distantes en el mapa como San Petersburgo (Rusia), Dublín (Irlanda), Roma (Italia), Berlín (Alemania), Edimburgo (Escocia), Tarragona o Madrid, con el presunto objetivo de “defender los intereses de nuestra ciudad”, no creo que hubiera estado de más haber asistido con una mínima representación municipal al Velocity 2012.
Al hilo de esto, he de apuntar que hace varios meses me dirigí al alcalde para brindarle la colaboración leal de IU en aras de asesorarle en todo lo relativo a este evento. Pero el señor Zoido, finalmente, ha optado por desdeña
r la experiencia de la fuerza política que ha sido capaz de impulsar una auténtica revolución en la capital hispalense en cuanto a movilidad se refiere y que, por otro lado, nos ha valido el reconocimiento internacional en políticas activas de bicicleta.
No hay ningún motivo de peso para justificar que Sevilla rechace este legado. Es inconcebible que el PP se desentienda irresponsablemente de los compromisos municipales internacionales y se niegue a poner en valor los avances que ha heredado en el ámbito de la bicicleta urbana.
Voy más allá: Me parece un tremendo error que el Ayuntamiento, de la mano de Zoido, se empeñe en abdicar de una posición de liderazgo que nos habíamos ganado por méritos propios y con el esfuerzo de todos los sevillanos.
Esta renuncia, que nos desprestigia como ciudad, no tendría el valor que tiene si hubiera resultado un hecho aislado. Pero, desgraciadamente, este detalle tan feo cobra mayor relevancia cuando se suma al menosprecio y al desmantelamiento sistemático de las conquistas y logros alcanzados en esta materia. Sólo hay que recordar la adopción de medidas tan negativas por parte del PP como la derogación del Plan Centro, el cierre de la Oficina de la Bicicleta, el abandono del mantenimiento de Sevici, la supresión de la Comisión Cívica de la Bicicleta… para entender lo que digo.
Me preocupa seriamente el ridículo internacional tan espantoso al que el Gobierno de Zoido nos conduce con esta manera de proceder que, no cabe duda, está alentada por un nocivo espíritu vengativo contra las políticas de progreso desarrolladas por Izquierda Unida en el pasado.
Por eso, hoy quiero aprovechar este blog para pedir disculpas a la Federación Europea de Ciclistas (ECF), a la ciudad de Vancouver, a las organizaciones ciclistas de Sevilla y a los más de cien mil sevillanos y sevillanas que presumen de ser usuarios de la bicicleta por la vergüenza que nos causa la silla vacía y la conferencia no pronunciada en el Congreso de Vancouver. Y por el descrédito y el daño que Zoido le provoca a la marca Sevilla con esta dejación de responsabilidades tan incomprensible como revanchista.