La situación financiera de TUSSAM
Hoy habréis leído en prensa las diferentes informaciones sobre el consejo de administración de TUSSAM y las distintas opciones que en el seno de esta reunión se plantearon para aliviar o solucionar la delicada situación financiera de esta empresa.
Nuestra postura en este tema es clara y no puede sorprenderle a nadie porque consiste en la defensa de los valores por los que siempre hemos apostado en nuestro ejercicio político. Defendemos la dimensión pública de la empresa porque entendemos que al igual que la sanidad o la educación, entre otros, el transporte urbano debe estar gestionado por los poderes públicos. Nos oponemos a la destrucción de puestos de trabajo o a la revocación de derechos laborales que los trabajadores de la empresa han conquistado justamente a través de sus procesos de negociación colectiva. Y, por último, no contemplamos otra opción que no sea el mantenimiento de los títulos sociales de viaje que, como el bonobús solidario, son estratégicos en nuestra lucha contra las desigualdades.
Estas premisas son las que fijan nuestra posición y a partir de ellas hemos presentado en el consejo de administración de TUSSAM una serie de alternativas que deben modificar la estructura económica deficitaria que actualmente presenta la empresa. Todo esto con una perspectiva a medio y largo plazo, porque las soluciones cortoplacistas no tienen, a mi entender, utilidad en este asunto.
Me ha llamado la atención que algún periódico achaque la culpa de esta situación a Izquierda Unida por nuestra oposición a la venta de las cocheras de TUSSAM. Esa operación –de la que me siento especialmente orgulloso- fue una apuesta concreta por la vivienda pública y por la oposición a una visión especulativa del urbanismo en Sevilla.
Gracias a nuestra oposición, cientos de familias sevillanas podrán acceder a una vivienda protegida en las antiguas cocheras del Porvenir. De otra forma, habría habido un pelotazo especulativo que hubiera beneficiado a unos pocos y que no hubiera solventado la situación económica de TUSSAM. El futuro de la empresa no pasa por una inyección fuerte de capital para que luego su devenir deficitario la vaya enterrando poco a poco, sino en un cambio en el modelo de financiación que equilibre globalmente sus balances.
Antes de terminar, me gustaría comentar la postura del PP, que ayer se despachó con una larga cambiada en el consejo de administración. Ahora, en el momento en que todos los grupos políticos nos mojamos con nuestras propuestas, el PP decide callar porque no tienen ninguna alternativa. Carecen de modelo de ciudad, de opciones constructivas que ayuden a encontrar soluciones y, lo que es peor, les importa poco arreglar la situación de TUSSAM porque sólo buscan llegar al poder a cualquier precio.
Si queréis una información más detallada sobre este tema, podéis consultar el comunicado emitido ayer por el grupo municipal de Izquierda Unida, que desarrolla lo que aquí os he explicado de manera resumida.